La contraloría general de la nación realizó una investigación sobre la minería de una manera general, pero enfocándola en los dos productos mineros más comerciales, el oro y el carbón. Esta investigación afirmaba que “La generación de grandes cantidades de residuos, la desaparición y contaminación de las aguas y del aire, la pérdida del suelo y de la biodiversidad, son sólo algunos de los costos ambientales que representa la minería a gran escala”.
Hoy, Colombia es el primer productor de carbón en América Latina y el décimo en el mundo, teniendo una de las minas de carbón a cielo abierto más grandes del mundo, el Cerrejón. La minería del carbón podría ser analizada ante los ojos del desarrollo sostenible para Colombia, así entonces nos adentraríamos en un proceso de análisis del componente social, medioambiental y económico de la minería
Uno de los principales motores de la economía colombiana es la minería, especialmente la de carbón, aun cuando es uno de los peores males colombianos, uno de los causantes de graves enfermedades, de gran pérdida y desperdicio de nuestros recursos naturales y de grandes catástrofe y pérdidas humanas. Aunque el sector minero tiene una de las participaciones más importantes en el PIB, siendo el 65% proveniente de carbón mineral, en general se generó en el 2012 solo el 1.15 por ciento de empleo en Colombia. El 25% de las minas en Colombia corresponden a minas de carbón localizadas principalmente en el norte y noreste de nuestro país, de toda la producción de estas minas, el 95% va a ser exportado. Para la Contraloría, además de representar fuertes daños ambientales, se trata de un modelo que “no genera encadenamientos productivos y no dinamiza directamente la economía”.
El objetivo y lo que deberíamos buscar no es eliminar la minería, porque aunque es uno de los sectores que más dinamiza la economía no está produciendo consecuencias deseables en la población y el territorio, abusando de ellos, y aunque al parecer Colombia no está listo para enfrentarse a un sector como la minería, que requiere muchísimo más orden y preparación, pues las cifras lo demuestran; las poblaciones cercanas a las minas y que trabajan en las mismas poseen necesidades insatisfechas, no se da a abasto con lo que pagan las empresas. En los municipios productores en el Cesar, donde está Drummond, que es de donde sale el 48% de nuestro carbón, hay un promedio de necesidades básicas insatisfechas del 76%. El objetivo entonces sería llegar a una sinergia entre el medio ambiente, los DDHH y las condiciones básicas de trabajo y la minería, con el fin de comenzar a ver una verdadera utilidad social a la minería. Otro aspecto que demuestra esa falta de controles es el hecho que los títulos mineros solo requieren licencia ambiental para la etapa de explotación, pero el proceso de exploración de los terrenos no requiere y se ha demostrado causa un daño irreversible en los ecosistemas circundantes a la zona a explotar. No hay ningún control.
Otro ejemplo de la inconciencia de la industria minera del carbón es el hecho de que por ejemplo El cerrejón gasta 17000 m3 por día para producir carbón. Toda esta inmensa cantidad es inimaginable para un trabajador guajiro afortunado que utiliza 83 litros diarios de agua y en tiempos de escasez 7 litros de agua, un poco más de lo que la medicina sugiere como dosis diaria de agua.
Para la Contraloría, además de representa fuertes daños ambientales, se trata de un modelo que “no genera encadenamientos productivos y no dinamiza directamente la economía”.
Lo que pasa con la minería es que aunque genere mucho crecimiento económico no la dinamiza, entonces en alguna depresión relativa al carbón afectaría gravemente la economía Colombia. No dinamiza el mercado y el empleo que produce es mínimo son mas lo efectos adverso que los positivos, pero ya forma la economía tan fundamentalmente que quitarlo retirarlo dañaría y destrozaría la economía o con el cambio que se de ésta se vería una demanda intensa de diversos productos que suplantarían al carbón como elemento básico para el funcionamiento de muchas empresas, industrias y personas que lo requieren diariamente.
Como se ha dicho anteriormente, aunque es una industria que resulta muy necesaria para el país actualmente no es del todo eficiente y gran parte de ella no cuanta con los requerimientos legales que deberían tener para una industria socialmente responsable y que sea ambientalmente amigable. La minería de carbón, ha dejado también grandes huellas a lo largo de la historia como lo son las diversas muertes de trabajadores de éstas minas que se abrieron sin el permiso gubernamental que debieron dar entidades como la contraloría y el ministerio de minas.
Ésta minería del carbón tiene implicaciones también a futuro que podrían seguir dándose y en un rango mayor si no se detiene esto a tiempo o si no se genera un respuesta a éste fenómeno; pues una de las grandes implicaciones que tiene la minería es el gasto irracional de recursos naturales como el agua, la cual en lugar de obtener ciertas proporciones de carbón, podría beneficiar a centenares de personas. Entonces el cuestionamiento que podríamos hacer es si en realidad resulta necesario desarraigar los derechos como el agua a millares de personas, por la obtención de un recurso que ni siquiera es tan fundamental para la vida misma del ser humano.